weatherchannel

Experiencias
 
 
Envianos Tus experiencias con Argentina Mountain

Nombre y Apellido
E-mail
Cuéntanos Tu Experiencia

Algunas Experiencias de nuestros Clientes
 

Jana, Marcel y Jozef de Eslovaquia
Dear Gerardo!
I send best regards from Slovakia to you, Virginia, Gustavo and Ricardo.

We are more than one week at home and remember our trip to Argentina each day. We remember not only the days in the mountains in Aconcagua area but the days at Pirincho-farm and at Laguna del Diamante also.

I would like to tell you thanks for good service. You were very nice companions!

Our home journey was O.K. We left only the beautiful sommer weather in Argentina. It is still winter in Slovakia. It is cold and often rain. I am looking forward to spring.

Our invitation to Slovakia for you and your friends is still valid.
Best regards from slovak group - Jana, Marcel, Jozef

Zusan y Julio
Maestro de los Maestrosssss, todo bien por aca, aunque el viaje nos dejo molidos porque hicimos 1.500 km. en 11 hs.
pero supervalio la pena es esfuerzo. Tienen Uds, un lugar priviilegiado.

Sin Palabras espectacular. Te mandamos un fuerte abrazo con la flaca susan y no va a faltar oportunidad para volvernos a ver y compartir esos parajes soñados.

Besos a la gente de Mendoza.
Zusan y Julio.

Dave
Hi I trust you are well and very busy :

Here ars a couple of photo's from Aconcagua for you. I will be back next year to have another go and play base camp football.

Best Regards Dave (From leading edge group)

Sarah
Hola, Fui con tu empresa a la Isla a Cabalgattas para 4 dias el fin de semana que pasado, y quiero decir gracias para una excursion excellente y me disfruta muy muy bien con todo.

Por favor, diga gracias a Gustavo de parte de me
Sarah

Andrea
Hola Gustavo, te escribe Andrea, una de las chicas que estuvo en la excursión a plaza francia hace unos días.
Te envío algunas fotos de confluencia, espero que las puedas ver sin problemas.

Saludos, Andrea

Nick
Hi Guys
Sorry we haven’t been in touch for a while. Tom and I have been very busy here in London.
Hope all is well with you and that business is good. Please pass on our best wishes to Rosendro and his family, as well as to Raul.

With kind regards
Nick

Joel y Pedro
Hola Virginia, Gerardo y Flavio,


Unas fotografias de este maravillosa laguna y de su volcan para no olvidarse del frio. Que buenissimos recuerdos. Seguimos bebiendo mate. Unos de nuestros amigos aprovechan pero otros preguntan "pero, que es esta droga amarga ?". Pensamos en ustedes, Francia es bien bonita en primavera pero extranamos la carne argentina y muchas cosas de America del Sur. Ojala todos estan bien. Abrazos y hasta luego.

Joelle y Pedro.

Pia
Hola! es pia :)

quedaron super lindas las fotos!! les hiciste efectos y todo jaja. bueno yo quede algo fea en la de todos juntos pero bueno jaja....tienes mas? porque recuerdo q tomaste bastantes en lo del rafting y tambien montando caballo.... asi que si tienes tiempo me las mandas :)

beuno volvimnos a la cuidad y fue super raro despues de haber estado 5 dias en mendoza...toco acostumbrarse de nuevo a la cuidad (y a los porteños jaja). pero bueno todo bien. me encantooo mendoza la verdad estuvo todo super lindo super chevere.... quisiera volver. pero bueno igual tenemos los planes de cruzar la cordillera en diciembre :)

bueno muchisimas gracias y espero q todos esten bien.... saludos a gerardo (y su novia q no recuerdo como se llama...? valeria?) y bueno a todos la verdad q fueron tan queridos!

un abrazo
pia

Relato la expedición al Aconcagua, de Luciano Lepes
Relato de una expedición al Aconcagua
Por Luciano Lepes

13 de Enero
Partida desde Horcones (2800mts) a las 13.00 con Gerardo Castillo, nuestro guía quien impone el ritmo. Un paso muy lento. Quiere llegar al Campo Base con el menor esfuerzo posible y ahorrar las energías para la verdadera ascensión. Nuestras mochilas son livianas. Contienen lo justo y necesario para los dos días hasta Plaza de Mulas. Casi todo el material para la ascensión (72 Kg. entre ropa, carpas, comida, crampones, piquetas, etc.) es llevado por las mulas hasta el Campo Base. Una pausa cada hora y al finalizar la tarde, llegamos a Confluencia (3300mts) que es un campamento intermedio. Un pequeño mundo de carpas coloridas, a orillas del río Horcones. La mejor parte del día es la cena, preparada por Juan quien nos sorprende con deliciosos ñoquis con salsa.

14 de Enero
Hoy nos toca atravesar Playa Ancha, un largo trecho sin pendiente hasta Refugio Ibañez y luego el último tramo subiendo la cuesta brava hasta llegar a Plaza de Mulas (4200mts). Seis horas de camino en total y con las piernas pesadas (al menos las mías) llegamos a este bien considerado Campo Base del Aconcagua. La rápida visita al Centro Medico nos asegura los niveles de oxígeno en la sangre: 85% para mi y 87 % para mi compañero Jesús Morales, un escalador español, que hace un año y medio se esta preparando para esta expedición, Gerardo, 92%. Son buenos valores, en cierta parte debido a la aclimatación que hicimos subiendo el Volcán Maipo (5323mts) en la Laguna del Diamante la semana pasada.

Los médicos del Campamento dicen que el valor mínimo para intentar la cumbre debe ser 80%. El tiempo es inestable y desde hace una hora corre viento de tormenta y de a ratos nevisca. Por radio nos enteramos que sólo tres personas llegaron hoy a la cumbre. Muchos ahora están bajando. Pasaron muchas noches en Berlín (5850mts) esperando el momento adecuado para intentar la cima, pero arriba hace un frío mortal, dicen que no se puede resistir mucho en los campamentos de altura. Me da la impresión de que igual están satisfechos con la experiencia vivida. Contra el mal tiempo no se puede luchar, y no queda otra que aceptarlo. Claro que algunos se aferran a la amargura de volverse sin siquiera haber tenido la oportunidad de intentarlo.
Con el atardecer, empieza a neviscar y nos reencontramos en la tienda comedor donde esta un tal Juanito, español, que ha subido veinte veces montañas de más de ocho mil metros (según él, único en el mundo) y quien está ahora guiando un grupo de compatriotas. También ellos tuvieron que esperar por mejores condiciones climáticas, Anteriormente habían salido hacia Independencia (6300mts) para aclimatarse y ahora esperaban las condiciones para intentar la cima. Mientras, mataban el tiempo con vino y whisky. Personalmente tengo serias dudas sobre el aguante físico y mental de quienes llegaron tan alto pero no intentaron la cumbre. Para mí, un desperdicio de energías.

15 de Enero
Hoy nuestro programa prevee un porteo a Nido de Cóndores. (5300mts)que implica salir con los víveres para los próximos cinco días hacia lo que será nuestro Campo 1.

Dado que está neviscando nos ponemos de acuerdo y nos tomamos el día para descansar. Mientras tanto hay quienes están bajando. Entre ellos un tal Juan, guía de Grenoble, con un cliente que tiene un pie congelado. Desde aquí lo llevan hasta la entrada al Parque y de allí a un hospital donde trataran de salvar lo rescatable. Parece ser que estos episodios son bastante comunes. Todos conocemos los riesgos de congelamiento, los síntomas y lo que hay que hacer. Pero aún si todos lo sabemos, hay quien por esta obsesión de alcanzar la cumbre, cueste lo que cueste, con este espíritu trepador, tienden a menospreciarlos, o peor todavía, ignorarlos a propósito.

Yo soy de los que opinan que el Aconcagua no vale ni una falange de mis dedos.
La semana pasada, un japonés volvió con un dedo completamente negro y le informó a su guía recién cuando bajaban de la cumbre. Ahorá esta en el Hospital de Santiago y no se sabe si lo deben amputar o si aún hay forma de recuperarlo.

Hacemos nuevamente el control medico y me da 85%. A Jesús 86%. Perfecto.

Plaza de Mulas, es una carpópolis (ciudad de telas o carpas), bastante impresionante por la cantidad de personas que la circulan. Además de los escaladores que llegan de todo el mundo, hay alrededor de 70 personas que trabajan toda la temporada que dura desde fines de noviembre a mediados de marzo. Cocineros, guías, porteadores, médicos, guardaparques, ayudantes, y algunos personajes típicos que le dan vida y forma a esta pequeña comunidad. El encuentro se da generalmente en una carpa bar donde una cerveza cuesta u$3. Aún si falta el boliche, hay distintas comodidades, y hasta una carpa de Internet con tarifas en perfecta sintonía con las alturas en la que nos encontramos. El tema de discusión más recurrente entre los escaladores es la cumbre y después, naturalmente las condiciones atmosféricas. Escucho con curiosidad los comentarios de quien está bajando. Hay quien no llegó por la tormenta, por el cansancio, quien vomitó toda la noche, y trato de hacerme una idea de aquello que sucede allí en lo alto. Un poco más motivantes son los comentarios de los que sí llegaron. No es porque sean más eufóricos que los anteriores, ya que se percibe en todos signos visibles de gran cansancio, y hay un deseo común a todos: llegar a Plaza de Mulas. Todo lo contrario a nosotros, los que debemos salir, ya que estamos ansiosos y más excitados.

Entre el grupo de italianos, conozco a Andrea, quien me cuenta sobre las noches que pasó en Nido de cóndores: Afuera tormenta. Adentro de la carpa, él, solo, esperando el momento justo. Salía sólo para hacer sus necesidades y después de nuevo al reparo. Cuatro días y cuatro noches, y después se acaba el reto. Aun así lo veo con la misma determinación y las ganas de reintentar.
“Fallé completamente en la alimentación” comenta un chino, quien salió ya tres veces de Berlín y fue obligado a descender porque no paraba de vomitar. Un modo muy japonés de interpretar las cosas, no?

“Fue duro” me dice Michael un canadiense que sí llego... “ Una experiencia extraordinaria, pero creeme.. NUNCA MAS!!”.
El informe meteorológico del Aconcagua (para quienes es relevante) predice el 19/01 a las 12.00: 26º con 5 Km. de viento. El 20/01: 32º con 35km de viento. (Condiciones excepcionales). Luego, nieve y tiempo inestable.

“ Muchachos, estos son nuestros días!. A las 2300 nos encerramos en la carpa, optimistas y llenos de fe.

16/01
Una jornada estupenda. Un magnífico cielo azul, deja de lado la nevisca de los días pasados. Cargamos nuestras mochilas con las provisiones para los próximos cinco días, agregamos crampones entre otras cosas y entonces vamos hacia Nido de Cóndores. El equipo es fuerte y en solo 4 horas llegamos al Campo 1. Descargado todo el material procedemos a esconderlo detrás de una piedra. Luego hacemos una pausa para devorar un par de panes justo cuando empieza a neviscar. A grandes pasos, ayudados por la pendiente empinada, cubierta de nieve, regresamos al Campo Base (Plaza de Mulas) en menos de una hora. En el trayecto nos encontramos con Juanito y su equipo que están yendo a Nido. Mañana mismo irán a Berlín y pasado mañana atacarán la cumbre. Plaza de Mulas se encuentra ahora en una espesa neblina producto también de la nieve que cae abundantemente, por eso todos están al reparo en las carpas. Ninguno de nosotros sufre síntomas del mal de altura. Sólo un poco de dolor de cabeza. Mi sangre al 85%, y Jesús, 91%. Óptimo.

17/01
Hoy empezamos muy tranquilos. Antes que nada, un abundante desayuno en la carpa comedor y después secamos todo el material mojado. Mientras cargo la mochila, me doy cuenta que me pesan las piernas por la caminata de ayer y eso me avisa que hoy me darán mas trabajo. A las 11.30 Gerardo dice mandatario.”Vamos Muchachos, para arriba!” “Vamos!” , contestamos. Nevisca y hace calor. Mucho calor. Tanto, que me quedo solo con la calza térmica que me dio Verena. La verdad que así, sin pantalones, con estas calzas ajustadas, y la campera de Goretex amarilla, debo haber tenido un aspecto muy sexy, y quien sabe hubiera conquistado a alguna porteadora de altura, que se veían muy lindas cargando mochilas de 20 kgs.

Debo decir de paso, que este grupo de personas me impresionaron mucho. Son chicas y chicos, de alrededor de 30 años que han renunciado tal vez a sus profesiones para hacer la temporada en Aconcagua. Muchos son recibidos, docentes, que han hecho esta elección principalmente por razones económicas. Por 20kg que cargan de Plaza de Mulas a Nido de Cóndores cobran U$120 y U$180 cuando van a Berlín. No tienen intermediarios y no comisionan a nadie. Cuántos son? No sé, pero por cierto que contratar a un porteador es un lujo y si por tener la idea fija de ir a la montaña, no sos ni siquiera capaz de llevar tus propias cosas, tenés que asumir y aceptar las consecuencias financieras, verdad?.

Para ellos, en vez, es muy fatigoso e implica muchos riesgos como el congelamiento, o también otro tipo de consecuencias que se acarrean luego para toda la vida. Todo por acceder a cumplir ambiciones ajenas. En general, veo que fuman, toman aun cuando están en los campamentos de altura. Están siempre de buen humor y siempre predispuestos. Algunos llevan cargas (y honorarios) dobles.

Hubo un grupo de rusos que apenas llegó a Mulas, contrató dos porteadores para llevarles el oxigeno hasta la cumbre y luego bajar los equipos vacíos hasta el Campo Base. Acordaron 14kg a U$750 cada uno. Un buen trabajo para los dos afortunados que por la euforia están ruidosamente festejando en las carpas de al lado.

En poco mas de 4 horas volvemos a Nido. Empezó a neviscar intensamente y hace mucho frío. Tengo la impresión de que en poco tiempo se desatará una tormenta. Mejor instalar pronto el campamento y resguardarnos rápidamente. Gerardo en un abrir y cerrar de ojos, prepara la cena, una buena pasta y galletas. El resto de la noche derretiremos nieve y herviremos agua. Necesitamos hidratarnos. Por lo tanto, beber, beber y beber hasta que nos exploten las vejigas. Creo que estamos tomando alrededor de 5-6 litros de agua por día. Aun así, como la nieve no contiene sales minerales, debemos agregarle algo como jugos en polvo, té, etc.
Mientras la noche avanza, también el frío y el viento. Es increíble como ayudan los calentadores que adentro de la carpa generan 3 grados.

18/01.
Anoche me levanté 5 veces para ir al baño. La vejiga llena es estresante. En el esfuerzo de contenerme lo mas que se pueda para evitar vestirme, y salir cada 5 minutos, inconscientemente retengo también la respiración arriesgándome a terminar en una apnea mientras duermo. De repente, me despierto sobresaltado, con la boca completamente abierta pidiendo oxigeno desesperadamente.
Hoy el día es fantástico y nuestra moral también. Desayunamos cereales, frutas secas, galletas, y un litro de té. Luego, a cargar todo el material. Dividimos la carpa en tres, y partimos hacia Plaza Cólera. (5900mts). Dos horas y media de caminata para llegar al Campo 2, nuestro último campamento. Caminamos despacio, pero a buen ritmo y sin demasiada fatiga. Al menos así me parece. Viendo a los que van y vienen por acá quienes nos transmiten victoriosos su carga de energía.

Jesús hace un año y medio que se está preparando y esto se ha convertido, en una meta en su vida. Gerardo prácticamente se crió en las montañas.. pero y yo?? Bueno.. para mí el Aconcagua es sólo un desafío más. Se me cruzó en mi camino y considerando mis condiciones físicas y mentales adquiridas a lo largo de este viaje, me pareció una oportunidad demasiado grande como para dejarla pasar. Cuándo habrá otra ocasión similar sin haberme preparado exclusivamente para esto?

Plaza Cólera es un espacio bastante grande y llano como para que entren unas 20 carpas y desde aquí mismo, intentar la cumbre. Es un campamento nuevo, alternativo a Berlín (5859mts) pero un poquito mas alto. Se calculan entre 6 y 10 hs para hacer cumbre y mas o menos la mitad para descender.

Además de nuestra carpa, cuento otras nueve. Algunas están vacías porque la gente está ahora subiendo. Veo a un tipo que sale apresuradamente vomitándose hasta el alma, y me sale espontáneo pensar lo afortunado que soy en haber tenido una mejor aclimatación que la suya. No tengo ni siquiera dolor de cabeza, o síntomas de nauseas. No quiero pensar como estaría anímicamente si yo o estuviera en su situación.

Aquí nos encontramos que cada físico responde de manera diferente a los efectos de la altura, y hasta ahora me puedo sentir satisfecho por mis condiciones.

En la carpa nos ocupamos de nuestras actividades de rutina, además de beber a ultranza.
Veo una persona con el andar típico de un borracho que esta deambulando por el campamento en busca de alguien que hable francés. Esta bajando de la cumbre y no encuentra Berlín, ni a su compañero. Le cuesta articular las palabras y mantenerse en pie. Antes que nada le damos un litro de té caliente. “Deshidratación”, dice Gerardo. “A esta altura, es así como te sentís. Como un borracho”. Fantástico, pienso... Además es gratis!. Le indicamos el camino, deseándole la mejor suerte, aunque sólo sean veinte minutos de caminata. Va a llegar bien.

A nuestra carpa llegó Virginia, (guía asistente y novia de Gerardo), que acaba de bajar de la cumbre con una gran expedición que salió de Plaza Argentina. Estuvimos todos juntos, riéndonos y tomando, tomando, tomando..........
A eso de las 23.00 tratamos de dormir. Dentro de mi bolsa pienso en mañana y trato de imaginar las dificultades que voy a encontrar, como el frío, la altura, el cansancio, y las largas horas de marcha. También pienso. ¿Porqué lo estoy haciendo? Será tal vez para encontrarme con mis propios limites. ?

19/01
No pegué un ojo en toda la noche. La misma suerte le tocó a mis compañeros. Tanto es así, que a las tres de la mañana, Jesús irrumpió con un “Alguno está durmiendo?”. También esta noche me tuve que levantar cinco veces para orinar. Justo cuando estaba conciliando el sueño, siento que Gerardo prende el calentador. NO!! No es posible!!!! Ya es la hora!!!:

Nos empezamos a hidratar, y tomamos 2litros antes de salir. Ninguno tiene hambre. Contra mi voluntad, hago el esfuerzo de comer un poco de cereal.

Sinceramente no quisiera ir a ningún lado. No tengo ganas. No es que quiero renunciar. No. Solo necesito descansar. Ni siquiera puedo explicar bien lo que me pasa. Ayer estaba fantástico y esta mañana mirá en que estado me encuentro. ! No es mi día. Si sólo pudiera dormir un par de horas mas y postergar todo tal vez hasta mañana. pero cómo hago para decirle a los demás? Los veo tan motivados. No.. No puedo.. Ya van dos noches que paso en blanco. Esta mañana me siento pesado y tengo un par de piernas que no me responden. Respirar se me ha vuelto fatigoso, y me viene un sentimiento de angustia. ¿Y si realmente no es mi día? Reprimo este pensamiento inmediatamente. Solo quiero dormir. Mi físico me pide descansar. Este estado de animo me esta atormentando continuamente y a su vez me viene la duda de que todo esto sea sólo estrés mental. Calmate, respirá profundamente. Mientras tanto debo ir al baño y la situación se complica. Afuera hace frío y comienza a correr viento. Siento una especie de escalofrío que debo eliminar antes de partir.

Ahora la situación se vuelve más ridícula. Tenemos que hacer nuestras propias necesidades en un bolsa plástica y luego llevarla al Campo Base. Y bueno.. O acaso nunca nadie hizo caca en una bolsita plástica a 5900mts de altura, en medio de una tormenta y con el culo al aire, eh?? .

A las 7.40 todo está listo para partir. Un poco tarde por cierto. La jornada es fantástica y el tiempo debería mantenerse al menos por hoy. El equipo es fuerte. Nos lo podemos permitir, dice Gerardo. Yo digo que si, pero en realidad pienso todo lo contrario, al menos en este momento. Los días anteriores nevó intensamente y decidimos partir con los crampones, evitando retrasarnos para hacerlo luego cuando estemos más cansados o corra viento suficiente como para congelarnos las manos. Como abrigo, llevo un buzo térmico una campera de plumas y un gore-tex. En las piernas, la calza térmica y un par de pantalones pesados de gore-tex sin marca. Dos pares de lana fina y un par de calcetines de lana, térmicos. Pasa montañas de lana y zapatos dobles de plástico. Anteojos para el sol, bastones de ski. En la mochila pongo un chaleco de pluma, la maquina fotográfica y un litro y medio de té. Un par de pancitos, galletas y caramelos. De hecho, me siento como si tuviera un traje de buzo y con movimientos torpes, me encamino hacia la cumbre. En Independencia (6.300mts), siento un cansancio superior al normal, dolor de cabeza y una gran sed. Los típicos síntomas del mal de altura. Quiero quedarme sentado. Los 5 litros de líquido que tenemos debemos racionarlos. Aun así, siento un gran deseo de beber. Para el dolor de cabeza me tomo una aspirina. Veremos si hace efecto. Después nos encaminamos en una larga travesía de una larga pendiente que normalmente se presenta ventosa y con planchones de hielo. Hay un grupo de 5 coreanos que imponen el paso. Son de Lumaca. Tienen pinta de no poder seguir, pero no se caen. Vamos en fila detrás de ellos sin poder pasar. Caminamos en una estrecha huella abierta en la nieve por la pendiente del valle que es muy empinada. Desde aquí se ve el campo base y una caída podría significar un largo tobogán a Nido. En estos tramos la piqueta te da un poco de seguridad. Dos horas después llegamos a la cueva (6.700msnm), donde empieza la canaleta, ultimo tramo hasta la cumbre. No doy más. Las piernas no reaccionan, cuando veo la pendiente y lo que falta para la cumbre caigo al piso inerte.

Siento alrededor un murmullo de voces hasta que en un momento Gerardo me dice que llevará mi mochila. Comprendió el mensaje y me está haciendo beber para pasar la borrachera. Tendría ganas de vomitar todo e irme a dormir aunque sea acá mismo en el medio de la nieve ¿qué me importa la cumbre? Total....... seguro que no se va a mover. Puedo volver otro día. Aunque quizá, el que no pueda moverse de aquí soy yo!. Tengo una incomprensible parálisis en las piernas. Una imponente gravedad. Una pesadez, como si tuviera imanes. Como si fueran de mármol y cargaran el peso de un elefante. No responden a mis comandos, y si lo hacen es en cámara lenta y con muchos segundos de retraso. Con un gran esfuerzo de voluntad. Tomo entonces algunos sorbos y Gerardo me ofrece sachets de power gel que milagrosamente salieron de su mochila. Se trata de unos concentrados de calorías de acción rápida y directa que son absorbidos por la sangre sin ser digeridos antes por el organismo. Deben haber hecho efecto, porque me dieron ganas y tuve fuerzas para comer dos galletas.

Luego, por primera vez me doy vuelta y miro la cumbre. En realidad no debe estar lejos pero la subida es empinada y todavía no se como responderán mis piernas.

Me parece escuchar un “ entonces muchachos “ y es la voz de Gerardo “ a la altura se la combate como a un toro”. Se la enfrenta y se la toma por los cuernos, amigos” Pero a mí el físico me pide reposar. Sólo quiero dormir. Claro.... y entonces me encuentran congelado después de 3500 años. No. Será mejor pararse. Antes o después tengo que caminar en alguna dirección No puedo quedarme aquí. “ Ahora”, me digo, y tiro el bolso detrás de una piedra. No me sirve.

Mientras, se acerca una mujer zigzagueando. Tiene la mirada y los labios vistosamente pintados de blanco. “ Vieron a Bob?“ ( en inglés). Pero mirala a esta.. Quién mierda es Bob? Y qué me importa donde está?. Evidentemente hay quienes están peor que yo.. Esta, por ejemplo, perdió a su marido..

Ahora Gerardo decide imponer un ritmo diferente.. “Un paso”, me dice; “luego contá mentalmente hasta cinco. Ahora otro paso.. contás hasta cinco.. “ y así seguimos. “Respirá profundamente después de cada paso inspirando exageradamente por la nariz”. Me indica cómo hacerlo, como si yo no supiera..! Pero mirá en la situación en la que me encuentro! Es totalmente trágico-cómica. Sólo espero que si me vuelvo loco, no me dejen volver. No quiero abandonar. Sé que tengo una gran fuerza de voluntad, y esta es la gran lucha interna que me hace aun estar aquí.

La Canaleta es una subida muy empinada, que ahora esta completamente nevada. Tal vez sólo quedan unos 200mts, pero llegar es toda una historia. El sol pega fuerte y la nieve lo refleja directamente, lo cual me encandila terriblemente. Siento como si tuviera enfrente carbones ardientes a pesar de toda la protección que me puse. Para no pensar mucho en el cansancio, o por algún otro motivo, pienso en Verena y también recuerdo a mis amigos y a mi familia. Uno por uno, mientras respiro exageradamente por la nariz y cuento hasta cinco. Jesús está detrás (así lo indicó Gerardo). No habla. También tendrá sus problemas, me imagino, pero no me importan mucho en este preciso momento.

Como una hora más tarde, cuando me doy vuelta.. ... Me viene de la emoción un escalofrio. Me quedo impávido delante de algo tan gigantesco... Parece tan irreal que hasta me da miedo. Mejor dicho, angustia. Me siento pequeño e impotente. Cuando me repongo, cierro los ojos un momento y los abro nuevamente para gozarme el espectáculo e imprimirlo en la memoria para siempre. De frente, casi a punto de tocarla tengo la terrorífica pared Sur con sus glaciares que impresionantemente descienden al vacío. Me quedo inmóvil. Con la boca abierta, pidiéndome oxígeno. Busco la forma de saborear este momento extraordinario. La fatiga desaparece, y me siento a su vez, pleno. Miro alto hacia la cumbre que ahora se ve claramente. Y ahora también sé claramente que lo lograré.
Quedan unos cincuenta metros, pero el ritmo sigue siendo el mismo. No podría hacerlo de otra manera. Un paso, contamos hasta cinco.. Me doy cuenta que tengo los guantes mojados, pero no por el sudor. Son mis lágrimas. Pero cómo puede ser? Trato de contenerme un poco, pero inesperadamente me surge el llanto. Camino, lloro y cuento hasta cinco. El cansancio tan grande me consumió, el estrés acumulado y la certeza de que son los últimos pasos, desembocaron en este mar de lágrimas. Lágrimas de contención, descarga emocional, estrés, o vaya uno a saber porqué. Honestamente no creo haber tenido demasiadas dudas, pero jamás hubiera podido imaginar cuanta fatiga, fuerza de voluntad y esfuerzo hacen falta para subir a siete mil metros. A las 15.00 llegamos los tres a la cumbre. Nos abrazamos instintivamente y noto que lloramos a moco tendido. Los tres.

La jornada es realmente excepcional. No hay ni una pizca de viento y hasta nos podemos quedar sin guantes entre 5-10 minutos. Con sorpresa encuentro a Andrea y Carlo dos de los italianos que encontramos en Mulas y nos abrazamos dándonos las mutuas felicitaciones. Sus compañeros no llegaron. Sacamos algunas fotos y ya nos vamos. Pero aquí no se acaba la historia. Aún hace falta enfrentar el regreso y el tiempo está empezando a cambiar. Las nubes llegan rápidamente trayendo viento y frío intenso. La visibilidad está disminuyendo a una decena de metros. Tengo algún problema con el equilibrio debido al cansancio, creo. Estamos bajando y no controlo bien mis movimientos. Debo estar atento y no dejarme llevar por la euforia. Mientras llegamos al final de la Canaleta, siento desde la radio de Gerardo que están llamando al equipo de rescate porque uno de los coreanos se cayó y se golpeó la cabeza. Willy, otro guía, se encarga mientras Gerardo toma el mando de su grupo que va a Cólera, como nosotros.

Más tarde, nos enteramos que algunos guías del equipo de rescate salieron de Campo Base para rescatarlo. Es admirable, pienso, el espíritu de sacrificio y de colaboración de todas estas personas. Listas y dispuestas a intervenir en cualquier situación, no dudan en salir de noche al Aconcagua si hay que salvar a una persona. Gracias a ellos y a los guías locales, los accidentes fatales se redujeron drásticamente en los últimos años. Son voluntarios y guías muy competentes, pero sobre todo muy humanos. Mientras se comunican las instrucciones por radio, nuestro grupo se detuvo y apoyados sobre los bastones tenemos un tiempo para descansar. De nuevo siento un murmullo de voces. Ya no puedo concentrarme más sobre lo que dicen y me vienen muchas ganas de dormir. Cierro los ojos un momento y cuando los abro me parece comprender que estamos caminando nuevamente. No se ve mas que a diez metros adelante, ni tampoco sabemos cuánto falta para el campamento. Me da alegría caminar mecánicamente detrás de los pasos del guía.

En tres horas llegamos a Plaza Cólera. Tres horas caminando como borrachos. Cansancio y altura es la combinación perfecta para ese estado. A las 18.30 me tiro en la carpa y me duermo instantáneamente, como no me sucedía desde hacia días. A las 20.00 Gerardo me despierta para ofrecerme un par de tazas de té y algunas sopas.

Necesitamos seguir hidratándonos, pero sólo quiero seguir durmiendo. Con la taza en la mano que me está quemando, la miro y me doy cuenta que siento un gran respeto por este chico de sólo 28 años y que además lo quiero mucho. Estamos todos en el mismo barco. Todos con el mismo esfuerzo sobre las piernas, con las mismas ganas de descansar, pero aún sigue haciendo falta derretir nieve, preparar agua. Jesús y yo estamos hecho pedazos. Y Gerardo? No se.. pero aun si estuviera tan cansado, seguramente estaría haciendo lo que hace ahora y lo que hizo durante toda la expedición. Nunca un momento de descanso. Siempre ocupado con los calentadores, la comida, la nieve... Bien temprano en la mañana y bien tarde en la noche. Siempre preocupado por mantener el grupo fuerte y unido, ya sea física o mentalmente, y estos fueron los factores fundamentales del éxito de nuestra expedición. A cualquier hora está con la radio encendida siguiendo lo que pasó con el coreano, y me dice que si los del rescate no pueden, el probablemente deba volver a la Canaleta para darles una mano. Mientras tanto se hizo de noche y siento grandes ráfagas contra la carpa. Afuera, rabiosa, se desencadena una tormenta.

20 de Enero.
No se cuantas horas dormí. Jesús se despierta con terrible dolor de cabeza y un gran cansancio en todo el cuerpo. Yo me siento mejor que nunca. Por radio nos enteramos que Juanito y su grupo no llegaron. Qué raro no? si estaban guiados por los “ochomilistas”, me digo. Desmontamos la carpa, dejamos a la suerte la decisión de ver quién se encarga de bajar la bolsa con caca (Pobre Gerardo..) y bajando a grandes pasos en la nieve acartonada, después de dos horas estamos nuevamente en el Campo Base. Con los primeros brindis, me doy cuenta de que el reflejo del sol en la nieve me quemó la lengua completamente. A la fuerza, tuve que quedarme desde entonces con la boca abierta.. ! Un par de bifes de milanesa, una ensalada mixta grande, un postre de chocolate, acompañado de una botella de Malbec, son la recompensa de la odisea. Sobre la mesa, al sol, está la botella de Champagne fresco. Sentados frente al Aconcagua, reencontramos la misma sensacion de borrachera de ayer, pero esta vez no justamente por la altura. Con la copa en la mano miro hacia arriba, hacia la Cumbre, pero ahora la miro con otros ojos. Me pregunto.. ...¿Era para tanto?

M.J. Ramundo
Hola, Nicolás¡ Qué bonito detalle acordarte de nosotros! Las fotos producen un poco de añoranza pero en fin, así nos animamos a repetir en verano o antes si tenemos buenos temas para acercarnos hasta ahí. Estamos preparando un viaje a Uruguay y pasraa mediados de mayo otro a Malvinas. Podría ser Mendoza un poco más tarde. Cuando te venga bien nos pasas tus propuestas y organizamos.

Un abrazo para ti y para el “tío” Gerardo.

Lo pasamos muy bien y Kolia y la abuela también guardan un estupendo recuerdo.
Gracias por todo, mjramudo

 
 
 
 
Argentina Mountain - Lavalle 606 - Guaymallén, Mendoza, Argentina - Tel: +54 - 261 - 4318356
E-mail: nicolasgarcia@argentinamountain.com - Msn: argentinamountain@hotmail.com - Skype: argentinamountain